Uno de las apuestas de la desmaterialización queda la contribución a la protección del medio ambiente. Estos últimos anos han visto una tendencia fuerte de las empresas a dirigirse hacia el cero papel, tendencia que se aplica hoy a la factura.
Nuestro deber es revisar en permanencia todas las actividades y métodos de trabajo al fin de vigilar que el proceso tenga el mínimo de impacto sobre el medio-ambiente.
Un servicio benéfico para el medio-ambiente
Después de una primera fase de « GreenWashing », la gestión responsable de los recursos – madera, agua – así que la reducción de las emisiones de CO2 son ahora al centro de las preocupaciones de las empresas: preocuparse del respeto de las normas, pero también de los selección de los proveedores que toman en cuenta compromisos en materia de medio-ambiente y de desarrollo durable. Cual que sea las motivaciones de las sociedades, la desmaterialización se impone como una respuesta simple y rápida a establecer, que respeta el medio-ambiente.
B-process haya tratado un volumen de 95 millones de facturas en 2008, podemos estimar que estas facturas desmaterializadas representan una economía equivalente a 2 375 tonás de papel (1)
Rendirse un poco cuenta
La desmaterialización de documentos permite igualmente:
- Intercambios fluidos y millar de arboles salvados
- Costos de facturación reducidos
- Una disminución de los gastos de archivamiento
- Una optimización de los controles al seno de los servicios concernidos.